Este es uno de los primeros ejemplos del estilo renacentista de Roma. El edificio, encargado por Sitxtus IV, fue terminado en 1477. En su interior abunda las características del Renacimiento. El plan de cruz latina se utiliza con preferencia a un basilical. Encima del altar hay un afresco del pintor Pinturicchio (1454-1513) y en la capilla Cerasi hay dos pinturas por Caravaggio. A pesar de su simple exterior, la iglesia contiene tesoros artísticos dignos de un museo.