Estas termas fueron construidas por el emperador Diocleciano en el 298-306 a.c. y ocupavan un grande espacio entre la Plaza dei Cinquecento y Plaza de la Republica. Las termas, la más grande de Roma, podìan acoger hasta 3000 personas al mismo tiempo. Las termas fueron abandonadas en el 538 cuando los acueductos fueron destruidos por los ostrogodos.