En la Edad Media la Plaza del Capitolio era conocida simplemente como "Monte caprino", donde las cabras de pastoreo pasiaban entre las ruinas. En 16C Miguel Ángel se comprometio a rediseñar la plaza, con el supuesto de una forma como un trapecio, para dar cabida a la posición de un preexistente palacio, el Palazzo dei Conservatori.