El emperador Caracalla inició en el 212AD los baños más grandes que Roma había visto . Los baños funcionaron unos 300 años y podría acoger 1,600 bañistas: los más pobres tenian tambien acceso, a pesar de que había un menor número de esclavos, entonces los ricos los podian ayudar. La sobriedad exterior contrasta con la riqueza interior: piso pavimentado con mosaicos y mármol, paredes cubiertas con mosaicos dorados y con las obras de estuco.