La Boca de la Verdad podría haber sido un desagüe romano antes de que fuera trasladada la pared a Santa Maria in Cosmedin. Se dice que las manos de los mentirosos seran cortadas si se colocan dentro de la boca (de ahí su nombre). Para mantener viva la superstición, el vigilante-sacerdote usaba un escorpión en la parte posterior de la boca para picar los dedos de los presuntos pecadores. La Bocca hizo un cameo en "Roman Holiday", durante la filmación, Gregory Peck coloco su mano en la boca y se la escondió en broma, causandole a Audrey Hepburn un shock. La escena no era guión, pero funcionó tan bien que se mantuvo en la película.